Cada individuo y sus familias están vinculados a un espacio residencial, a un lugar donde desarrollar la convivencia. La historia de la vivienda habla de las personas mismas. Buena parte de la reconstrucción histórica de las formas de vivir y de organizarse del hombre tiene como base la interpretación de los vestigios de los lugares que ha habitado.

La vivienda es un elemento esencial para la supervivencia. Muchas personas han vivido toda su vida en un mismo lugar, otras no cuentan con un lugar fijo donde vivir, y otros residen en hábitats que no reúnen las condiciones mínimas; en cualquiera de estos casos está presente ese sentido de pertenencia, aunque sea al más inhóspito de los rincones de una ciudad. La casa ocupa un lugar fundamental en la vida de toda persona, tanto en lo que se refiere a la dimensión individual como a la perspectiva de vivir en familia. Habitar y compartir un espacio tienen un especial significado, una especial trascendencia que marca toda la existencia. Las peculiaridades de cada tipo de vivienda influyen de manera fundamental en las costumbres, la intimidad y la rutina vital de los convivientes. Cada sociedad tiene unos modos de organización y esto se refleja en la construcción, equipamiento, distribución y uso de las viviendas que componen el entramando urbanístico de sus ciudades y pueblos. A su vez, la organización interna de la vivienda dice mucho de sus moradores.

En la visita domiciliaria realizada durante los proceso de selección de personal se observan, analizan e interpretan las condiciones de vivienda y su relación con las costumbres, rutinas, hábitos, manejo de espacios, gustos y estética, además de evidenciarse una íntima relación con las condiciones socio-económicas, culturales y religiosas de sus moradores. El registro del número de habitaciones en relación con el número de habitantes y la magnitud de espacios define ya características del perfil de quien se convertirá en el nuevo compañero de trabajo. El mobiliario, las vías de acceso, el servicio de transporte, el tiempo de desplazamiento, las condiciones de seguridad del sector, las características comerciales, industriales o residenciales del sector, todos estos aspectos contenidos en un informe completo, aportan valiosa información para el área de selección, de desarrollo y bienestar de una organización. Las investigaciones permiten validar la íntima relación entre las condiciones de vivienda actual de la persona evaluada y las expectativas, motivaciones e intereses de quien desea acceder a un nuevo empleo y que impactará en poder mantener, mejorar o cambiar dichas condiciones de vivienda.

En SERPROINT S.A.S tenemos que apuntar también que la historia de nuestra profesión y de nuestra empresa está vinculada al conocimiento del entorno donde viven las familias a las que visitamos día a día; dicho de otro modo, nuestra historia profesional está vinculada a la “Visita Domiciliaria”. Nuestros orígenes como profesión y nuestra historia están vinculados a este acto de visitar a las familias in situ donde residen.

Ya M. Richmond defendía que la primera entrevista con un cliente o con un trabajador debía realizarse en el domicilio del mismo y no en la oficina. Ellos están en su ambiente, más cómodos y relajados al saberse en su “terreno”. El encuentro en el domicilio evita hacer preguntas que se responden espontáneamente por el mero afán comunicativo de los visitados y por la propia información que aporta la observación del ambiente. También es una oportunidad natural para el intercambio espontáneo de experiencias y de relatos con toda la familia.

La visita domiciliaria es un acto profesional que nos define. No se trata de una técnica en sí misma, toda vez que este acto se compone de varias técnicas: La entrevista (con sus recursos específicos, subtécnicas y habilidades), y la observación en sus distintas formas (participante, estructuradas, no estructurada, focal.). Desde nuestra perspectiva profesional, la visita domiciliaria ofrece un marco idóneo (no el único) para percibir de manera directa las carencias, los conflictos, las necesidades, y también los recursos y las potencialidades.

En el protocolo de servicios de SERPROINT SAS, la visita domiciliaria:

  1. Se realiza exclusivamente con la autorización del trabajador
  2. Se realiza en el lugar actual y permanente del trabajador y su grupo familiar
  3. Requiere de la presencia del trabajador y por lo menos un miembro del grupo familiar
  4. Se toma registro fotográfico con autorización expresa del trabajador
  5. Se valida la información de las características internas y externa de la vivienda

 

AUTOR: OSCAR DAVID SANCHEZ FORERO

Psicólogo. Magister en Psicología con énfasis en Psicología Organizacional y del Trabajo.

Universidad Católica de Colombia

 

Fuente: Revista Servicios Sociales y Política Social. Nº61 p.63 -86 2003. Madrid.